jueves, 27 de julio de 2017

North West 2017. La puerta grande puede esperar.

25 de junio de 2017, 7:15 de la mañana cuarta edición y mi segunda participación en el NorthWest Triman en As Pontes, triatlón distancia ironman.

La mañana ha amanecido con niebla sobre el lago, pero conforme va amaneciendo se va disipando rápidamente, la temperatura es fresca, pero para mí agradable, mejor así, y no sopla ni pizca de viento.

Unos 300 deportistas en la playa del lago dispuestos a pasar un largo día de "fiesta", esperando a que suene el "chupinazo" que marca la salida adornando el momento con unas bengalas que dan un color especial, sobre todo para las fotos, con los colores de las luces del amanecer mezclados con el rojo de las bengalas. No estoy especialmente nervioso, pero sin duda se trata de un compromiso de los complicados, hoy se torea en una plaza de primera, la preparación no ha sido mala, pero siempre se podía haber hecho más, en fin, ya no es momento de mirar atrás, sino de ser capaz de dar de sí todo lo posible con lo que hay.

Con Pepe Valls, compañero de Salamanca, ajustando la "taleguilla". Hoy toreamos en plaza de primera
Y se inicia el "encierro". 


Allá va la alegre muchachada embutida en sus trajes de neopreno, en una suerte de estampida en lucha por los primeros puestos, los de la parte de atrás iniciaremos la carrera más comedidos, con que el toro no nos arrolle será suficiente.


Van pasando los metros y los giros de las boyas sin grandes problemas. Lo habitual, uno se cruza (evidentemente siempre son los demás los que se cruzan, jajaja, aunque vayamos haciendo eses), otro que te va tocando los pies más de lo que te gustaría, otras veces te hacen un pequeño emparedado, en fin, lo normal, pero como digo sin especiales agobios. Para facilitar la orientación este año la organización ha puesto alguna boya más intermedia en los largos larguísimos de unos 700 y 600 metros y además en las boyas de giro unos globos de helio para que se vean mejor a mayor altura, un detalle más de una organización modélica que escucha a los participantes e intenta facilitar las cosas. No obstante en esta primera vuelta, al menos hasta más de la mitad del recorrido casi ni veo boyas sólo sigo nadadores que van delante. Sin embargo en la segunda, ya con todos más distanciados sí he podido "auto orientarme" perfectamente.

En definitiva, el "encierro", la primera parte de la actuación se libra sin sobresaltos y cumpliendo dignamente, todo dentro de lo normal y de lo esperable en un tiempo de 1:28:43, con 43:27 en la primera vuelta y 45:16 en la segunda, incluso ganando dos puestos en esta segunda vuelta. Puesto 227 de 267, lo cual pues está razonablemente bien y treinta y pico segundos menos que hace dos años.

Paso por la primera vuelta de la natación.
Entro en T-1, es momento de prepararse en el callejón y coger los trastos para afrontar (y sin desmerecer lo hecho hasta ahora) la verdadera faena de la jornada, por delante hay dos morlacos de consideración con los que lidiar. En la transición me atasco algo con los calcetines, pero como no requiero de grandes preparaciones casi casi soy de los más rápidos en salir al ruedo, 4 minutos y dos segundos, puesto 100 en esta faceta y adelanto 11 posiciones, jeje. Esto es lo mío.


Salgo con la bici, de momento unos capotazos de tanteo, a ver cómo va la cosa, la primera vuelta la hago cómodo, sin apretar excesivamente, pero sí intentando ir rápido. El tiempo sigue perfecto, la temperatura se mantiene fresca aún y con algunas nubes. Tengo ciertas dudas con la bici, no sé que tal iré tantas horas intentado ir acoplado con la bici nueva, con el sillín nuevo y con una posición algo más agresiva que la anterior y con el mono de tri. En las salidas más largas que había hecho y con culottes convencionales no acababa de ir a gusto, no era capaz de mantener la posición mucho tiempo. Sin embargo, conforme pasa el tiempo me voy sorprendiendo porque sí que aguanto bastante bien la posición, evidentemente hacia el final va costando más ir acoplado, ya se sabe que van doliendo codos, piernas, pies, hombros, cuello, en fin, pero voy bien, intentando mantener un buen ritmo y más o menos consiguiéndolo en las sucesivas vueltas. Quizás para esa postura y ese sillín hasta sea mejor la minúscula badana del mono de tri que la quizás excesiva de un culotte. Ah y en algún momento me dolieron algo las plantas de los pies, pero muchísimo menos que en otras ocasiones, la posición de las calas en las zapatillas es la misma, pero quizás haya mejorado algo en este sentido con la posición.


Mi objetivo es rondar los 30 km/h para hacer la bici en unas 6 horas, esa es la referencia que tengo de hace dos años. No llego, pero no ando muy lejos en las dos primeras vueltas, el ritmo va bajando algo en las dos restantes, aparte del cansancio se va notando ya el calor y sobre todo un viento muy molesto cada vez más fuerte, que no llegué a ser capaz de saber de qué lado venía, porque siendo un recorrido de ida y vuelta, con algunos cambios de dirección, pero no muy bruscos, sin embargo cuando en teoría debía dar a favor (o en contra) resulta que era al contrario, me tenía un lío que no me enteraba, al final debe ser verdad eso de que cuando sopla en contra, das la vuelta e inexplicablemente sigue soplando en contra (misterios ciclistas, pero que están más que probados empíricamente, a ver si algún físico se pone a hacer un estudio riguroso del tema y consigue probarlo científicamente, jajaja).

Y también contra todas las recomendaciones nutricionales y siguiendo mi ya habitual y casi cabezona costumbre hice la bici "a macarrones", he bebido bien: agua y el isotónico que daban en los avituallamientos, pero seguramente muchísimo menos que la mayoría de participantes y al final ya me echaba por la cabeza más agua de la que bebía, pero en lo que sí le salgo barato a las organizaciones es con lo de la comida (y eso que había variedad de geles, barritas y cosas de esas), pero yo a base de plátanos. Creo que en la primera vuelta no comí nada y a partir de la segunda medio plátano en cada avituallamiento, o sea en total 3 plátanos o tres y medio, ni siquiera comí barritas ni gominolas de las que yo llevaba, que sí suelo comer otras veces.

He llegado casi hasta el final de la bici manteniendo muy bien un ritmo casi uniforme en cada vuelta, aunque me iba costando y quizás en la última parte, por no aflojar un poco sí que me cebé en demasía por no bajar la media.

Al final 6:13:51 a 28´89 km/h (datos de la clasificación oficial, por mi GPS 28´3 km/h porque me marcó algo menos de los 180 km), en un circuito en el que se puede rodar mucho, con buena carretera, pero que no es del todo llano, con continuos toboganes y un puertecillo de unos 2 km que se sube (y se baja) cuatro veces. 


Puesto 197 de 260, adelanto 10 puestos en la general, la mayoría en la última parte. Haciendo algo peor tiempo que hace dos años (pese a la bici nueva, jajaja, se conoce que la bici tampoco hace milagros) se puede decir que sí he cumplido con solvencia, podríamos decir que la faena ha sido de una oreja sintiéndome a gusto y disfrutando la faena.

Vuelvo de nuevo al callejón para preparar la faena al temible último de la jornada. Transición rápida (que lo podía haber sido más, pero un juez me hizo colocar la bici como quiso él cuando nos habían dicho que la bici se podía dejar como yo la puse, pero bueno). 2 minutos 6 segundos, puesto 48 de 259 en T-2 y en tan sólo dos minutos adelanto 5 puestos en la general. Si cuando digo que lo de las transiciones es lo mío... ahí se ve.

Y ahora sí toca volver al ruedo a lidiar al último morlaco de la jornada. Es un bicho grande, cornalón y muy avisado, que me puede pegar una buena cornada, o cuando menos un buen revolcón. Y nada más salir de chiqueros ya me da el primer aviso, al poco de salir de la transición hay una señora cuesta de unos 500 metros para salir de la zona del lago hasta el pueblo donde se dan cuatro vueltas a un circuito, cuesta que ya hago andando, pero una vez en el circuito me he sentido muy muy cansado, demasiado. Sabía que venía de comer poco en la bici y que incluso había forzado algo de más en la última parte y que tendría que comer algo, pero es que estaba completamente fundido, nunca había empezado a correr tan mal. Además no sé si nos habían dicho, o yo había entendido, que el primer avituallamiento estaba en el kilómetro uno o poco más, pero el avituallamiento no aparecía, y estaba deseando comer y beber algo frío, que a estas alturas el calor, sin ser excesivo, ya se iba notando. Llego al avituallamiento en el km 3 y como algo de fruta y unas gominolas, ni una ni otras acabo de comerlas a gusto, además la bebida no estaba todo lo fría que me hubiera gustado, en fin, primer revolcón, tengo que lidiar a la defensiva, pases sin lucimiento ninguno, tramos andando en esta primera vuelta y sobre todo que esos tramos de caminar son más largos de lo que debían a estas alturas de carrera. Sólo salgo medio airoso en algunos pases a favor de querencia, o sea cuando es cuesta abajo y con el viento a favor, jajaja, el resto un penar, un trasteo de aliño sin conseguir centrarme en la faena, simplemente dejar pasar tiempo y kilómetros. En los 6 primeros kilómetro pierdo 7 puestos y alguno más durante esta primera vuelta.

Llegando al final de la primera vuelta
Pero poco a poco parece que voy haciéndome con las embestidas, poco a poco voy templando más y mejor los pases, se conoce que pusieron a enfriar el botijo y la bebida en los avituallamientos estaba más fría y a base de beber agua, isotónico y sobre todo coca cola y mucha agua fresca por la cabeza, y comer de vez en cuando algo de sandía o melón y unas pocas gominolas (en cualquier caso, poquísimo) milagrosamente fui recuperándome, empiezo a sentirme mejor y a dar pases de cierto gusto, en el kilómetro 25 ya he recuperado los puestos que había perdido al inicio de la faena adelantando a gente que me había pasado antes y aunque en menor número, pero sigo ganando posiciones ya hasta meta.

Ya quedamos pocos corredores por el circuito, pero una señora que iba por ahí viendo la carrera con su, supongo, marido en bici (ya habían estado también animando mucho por el recorrido de la bici) me anima con entusiasmo "éste es mi favorito". Ya me ha pasado más veces algo parecido en otras carreras, supongo que las luengas barbas y mi tipo poco atlético me confieren un aspecto de venerable ancianito que despierta un sentimiento de "ternura" o quizás de  cierta "compasión", jajaja.

Desde la mitad de la carrera, aprovechando las zonas de cuesta abajo, ya van saliendo algunos kilómetros en menos de 6 minutos y en ese extraño rendimiento cada vez mejor, algunos de los más rápidos son los últimos (claro que en el último se bajaba la cuesta que habíamos subido en el primero)  Mientras en las primeras vueltas cualquier pequeño bajón era suficiente para caminar, ahora intento sobreponerme, caminar lo menos posible y sólo en alguna subida y sacar fuerzas de una gran motivación, logrando algunos de los lances más lucidos de toda la faena. La motivación ya no es la puerta grande, es salvar la tarde con profesionalidad, con oficio y estar, si no brillante, al menos digno, y eso ahora ya en tiempos significa hacer menos de 5 horas en la maratón.

Y lo conseguí, 4:58:14, puesto 199 de 241 y, pese a todo gano 4 puestos en la general. Faena si no de oreja, al menos de vuelta al ruedo, que después del desastroso inicio supone un premio sobre todo a la constancia, al oficio, al tesón, que si en aquel momento no alcancé a valorar debidamente, con el paso del tiempo lo voy haciendo.


En definitiva, y en números 12:46:54, puesto 197 de 241 y 14 de 22  en categoría veteranos 2. 


Resultado que, como decía, no es de puerta grande, pero sí puedo tomarlo como razonablemente bueno, eso sí, todavía estoy convencido de que lo puedo hacer mejor, en la natación no mucho, salvo que haga un entrenamiento serio (que no creo que vaya a pasar) no mejoro; en la bici, los 30 km/h (dependiendo del circuito) son una barrera más que psicológica, mi límite también está muy cercano a eso, por tanto la mejora está en la maratón, en hacer menos de 4:30. Bueno y en comer y beber tanto en carrera como en la vida ordinaria como los deportistas de verdad, y en planificar mejor (mejor dicho, simplemente en planificar) la carrera, y en entrenar con más fundamento y en..... jajaja. ¿Llegará algún día esa puerta grande?. 

¿Cuándo es el siguiente?
Mención aparte (aunque no sé si debía decirlo porque cuanto más famosa sea esta carrera más difícil será conseguir apuntarse y mi idea es hacerla más veces) merece una extraordinaria organización, siempre atenta, cercana, dispuesta a escuchar consejos y sugerencias de los participantes, con detalles muy simples pero muy de agradecer y por supuesto los voluntarios, parte fundamental en el éxito no sólo de la prueba sino de cada uno se los participantes. Entre todos han conseguido que el NorthWest Triman (lo que menos me gusta de todo es el nombre) se haya consolidado como una referencia en la distancia ironman en tan sólo 4 años.

jueves, 23 de marzo de 2017

Tres Valles y Alto Sil. Doble doble.

Dos fines de semana de dobletes, en carreras de monte ya fijas e ineludibles en mi calendario (siempre que se pueda pillar plaza en ambas, que también se está poniendo más que complicado).
El fin de semana del 11-12 de marzo en la Sierra de Francia.
El sábado en el novedoso Downhill, aunque yo más castizo o más cateto (como prefiráis) prefiero llamarlo el Descenso o bien la Cuestabajo entre la Peña de Francia y El Maíllo.
Con Iván esperando para la salida de la Cuestabajo.
Mira que he subido y bajado veces por ahí, es más cuando yo empezaba a correr por el monte y empezábamos a "atrevernos" a bajar por ahí "medio corriendo" muchas veces pensé en una carrera por ese sendero, pero en aquellas épocas se me antojaba peligrosísimo.
Empezando a bajar. ¡A lo loco!.
¡Ay madre! y por dónde hemos acabado metidos desde entonces. Este año, gracias a la organización Tres Valles se hizo una novedosa carrera en descenso. Como decía con las veces que he subido y bajado por ese camino pensando que no se podía correr mucho y el pasado sábado día 11 bajé "como una bala",

no pensaba que pudiera correr tan rápido por ese terreno en ocasiones complicado sin dejar por ahí los dientes (y eso que fui de los últimos en la clasificación, jejje).

En meta en El Maíllo. Te pegas un buen sofocón.
Y el domingo los Tres Valles, la carrera larga. Ya más que consolidada (en sólo tres ediciones) no sólo en el calendario corremontes de la zona sino ya perfectamente asentada como una referencia nacional e incluso internacional, quizás demasiado grande ya para mi gusto, que siempre he sido de cosas más familiares, pero no cabe duda de que el trabajo bien (muy bien) hecho ha fructificado. En esta ocasión decidí ofrecerme a los amigos de la organización como voluntario para lo que hiciera falta y dejar libre una plaza ante la más que previsible avalancha de peticiones y me asignaron el papel de corredor "escoba" de la carrera larga. Perfecto, podría correrla sin necesidad de la tensión para conseguir dorsal en el momento de abrirse las inscripciones, tenía plaza garantizada, jajaja.

Cerrando con Iván en el Paso de los Lobos. Ya teníamos detrás a los primeros de la carrera corta.
Así que acompañado en primer lugar por Iván, luego por Guti y en el último tramo por Raúl, nuestra misión era velar por la seguridad de la parte trasera de la carrera, con lo que la hice mucho más tranquilo que los años anteriores.
Paso de los Lobos. Venga chavales, que sigo a lo mío.
Hasta Los Puertitos, donde el corredor al que acompañábamos se retiró y como ya estábamos fuera del tiempo de corte, Raúl el escoba que tenía que hacer conmigo el último tramo, ya había salido con los últimos participantes que habían pasado dentro del tiempo de corte. Por tanto ya no era necesario que continuara, no obstante decidí hacerlo ya por gusto personal, con el peligro de que los voluntarios y miembros de la organización que estaban en los pasos más comprometidos del valle de las Batuecas hubieran desmontado las cuerdas, que si en condiciones normales son aconsejables para franquear determinados puntos peligrosos, con las rocas mojadas por la lluvia que había caído eran imprescindibles.
En el fondo de las Batuecas. Al llegar a uno de los pasos asegurados con cuerdas.
Llegué justo a tiempo para pasar y desmontar todo, junto con Lauri y Calleja además de los muchos voluntarios y los bomberos que se ponen en esas zonas. Y a partir de ahí ya me tocó correr de verdad, aunque fuera de carrera, pero los dos mencionados, a la vez que íbamos quitando cintas y marcas, me llevaban con la lengua fuera, jeje. Y al llegar al monasterio la historia se repitió, ya no era necesario subir el Portillo, podíamos subir en coche, pero de nuevo me pudo el afán por completar el recorrido y ya que había salido desde el principio y llegados hasta allí, quería acabarlo. Así que poco a poco para arriba, además como iba relativamente fresco al haber hecho la mayor parte del recorrido muy cómodo quería experimentar por primera vez el subir el durísimo Portillo más o menos fresco. Y en efecto, subí. Ahora más fresco o menos fresco se me hizo igualmente larguísimo, jajaja. Al poco de comenzar la bajada para La Alberca vuelvo a encontrarme con Calleja, que también subió el Portillo, mucho más rápido que yo, claro y con Lauri que había subido en coche y estaban desbalizando la bajada. Y ya entre los tres, corriendo a buen ritmo y turnándonos quitando marcas hasta La Alberca donde llegamos con la prueba ya acabada, pero aun desmontándose todo lo de meta quise pasar bajo el arco para completar, aunque no fuera de forma competitiva, el recorrido.
En meta cargados de cintas y banderines.
El siguiente fin de semana, el 18 y 19 otro doblete, en este caso ya habitual en el Alto Sil. Quinta edición del Vertical al Bóveda (ahora la Bobia) en la aldea de Salentinos y novena de la prueba principal en Santa Cruz del Sil. Menos el primer año he corrido todas las ediciones y haciendo el doblete desde que se hace el vertical, con lo que ya estoy (y me tratan en Santa Cruz) como si fuera de casa.
Como novedad este año con un tiempo excelente, incluso con demasiado calor para mi gusto tanto el sábado como el domingo. Así que se imponían los tirantes para los dos días. Tiempo, por tanto de lucir camisetas jaramugas, aunque las dos estén ya para pocos lucimientos de puro ajadas que están.
El recorrido del sábado son 4 km. con unos 750 m de ascenso, no es el terreno que me es más propicio, pero ya de ir, pues hay que hacerlo, claro. Y no se me dio ni bien ni mal, lo normal, parecido a otros años, o sea en definitiva... que bien.
Se sale por parejas, pero éste no era mi par. El mío me había dejado atrás nada más comenzar y éste ya me estaba adelantando también.

¡Tira p´arriba!.
Y el domingo salí bastante mal, sin fuerzas, pesado e incómodo.
El "muro", una fila casi infinita de "hormiguitas".
En los primero kilómetros me he quedado bastante para atrás casi de los últimos, pero ya en la bajada a Páramo, en las bajadas por cortafuegos, he empezado a adelantar gente.
Bajada a Páramo por un tramo nuevo del recorrido entre espectaculares castaños.
y a partir de Páramo me he ido encontrando mucho mejor y toda la carrera he ido remontando bastantes puestos, además con muy buenas piernas casi hasta el final, corriendo muy a gusto en todas las zonas que se podía y subiendo bastante bien en zonas que otros años se me atragantaban. Al poco de salir de Páramo me quité la camiseta y así hasta meta, en plan pecho lobo, jajaja, Ni gota de nieve en el recorrido, ni en la Campona, el punto más alto, donde otros años había más de un metro de nieve.
La Campona. Otros años con más de un metro de nieve.
Y en el río de Primout con mucha menos agua y barro, jeje, con pocas partes del camino inundadas, con agua sólo por los tobillos cuando otros años se hacían tramos muy largos, sumados, seguro que más de un kilómetro, en ocasiones con el agua por las rodillas. Así que acabé contento, y a gusto conmigo mismo, con un tiempo similar a otros años, pero quizás más satisfecho después de remontar con unos kilómetros iniciales malos.
En definitiva que este ha sido el doble doble y lo que iba a ser una pequeña reseña en el facebó se ha acabado convirtiendo en una mediana crónica, así que su lugar es el blog, que además estaba muy abandonado.

sábado, 18 de junio de 2016

El Ocean Lava en el Real Sitio de Aranjuez. Ora rey, ora mendigo.

Ocean Lava, nuevo triatlón distancia ironman en Aranjuez. Habrá que ir a probar.

La víspera ya se ve que la ciudad no parece estar muy involucrada con el triatlón. Fuera de la zona en que está montada la infraestructura, que por cierto siendo próxima al Palacio, sin embargo podría considerarse que está en las afueras, no se ve "ambiente". No sé porqué pero tenía idea de que sería un acontecimiento más relevante en Aranjuez.

El sábado, día de la prueba amanece con buena temperatura, pero lloviendo, más que lloviendo, me cae un buen chaparrón de camino a boxes y una vez estoy acabando de organizar todos los preparativos en la bici. También llovió algunos momentos mientras nadábamos.

Una vez acabados los preparativos, tomamos contacto con la "desorganización". En teoría debíamos ir todos juntos a la salida (como a un km de distancia) acompañados por los jueces, y en teoría debía haber también un guardarropa. Del guardarropa nadie sabe nada, después de preguntar en la carpa de la organización, y los voluntarios llamar y preguntar por allí a unos y otros deciden que sí, que dejemos allí las bolsas. En cuanto a ir a la salida, ya se ha ido yendo casi todo el mundo por sus medios, Aunque es fácil llegar el camino tampoco está indicado. me junto con otros dos o tres y aunque vamos con tiempo, ante la duda de cuánto vamos a tardar en llegar exactamente me tengo que ir acabando de poner el neopreno por el camino. Uf, al final no estaba tan lejos y también se retrasó la salida. El recorrido de la natación no es el que en principio estaba anunciado. Es casi lineal, estaba anunciado con salida río abajo y al final del mismo se hacía un ida y vuelta. Ahora vamos a salir río arriba para hacer ese ida y vuelta al inicio y luego todo río abajo hasta boxes. Con esta modificación, como digo, la salida está más cerca de boxes, así que mejor, un paseíto que nos ahorramos.

Recorrido inicialmente previsto

Se sale de un club de piragüismo, desde el embarcadero, en teoría (y en la práctica) con calma, porque no es una salida masiva, nos vamos tirando al agua poco a poco, los tiempos no empiezan a contar para cada uno hasta que pasemos por la alfombra de salida. Además de que tampoco somos tantos. Nos insisten en que no nos tiremos de cabeza, que apenas cubre. Lo cierto es que aunque te tires de cabeza das en blando, jajaja, cuando me había metido en el agua para probarla antes de la salida, el fondo resultó ser un limo blandengue y pastoso un tanto desagradable de pisar.

En fin,vamos al lío. La natación se hace relativamente cómoda, incluso en estos primeros metros no hay ni golpes ni atascos reseñables. Como decía este primer tramo es de ida y vuelta y en ciertos tramos el río es estrecho, me preocupa cuando nos encontremos con los que ya vienen de vuelta, pero tampoco hay problema.

Me sorprende el río, uno imagina el Tajo como un río fuerte y potente, sin embargo, aparte de que esté remansado por una pesquera que tendremos que pasar más adelante, la verdad es que apenas hay corriente, en general no es muy ancho (es bastante más estrecho que nuestro Águeda en la zona de la Alameda) y en algunos tramos es muy estrecho e incluso en algunas partes tocas el suelo con la mano.  Eso sí es de un color grisáceo, supongo que por el tipo de terreno que atraviesa, pero el agua no sabe rara. Pero se nada a gusto. Aparte de que una vez pasado el primer tramo el resto de la prueba se hace corriente a favor, que aunque la corriente no sea mucha, siempre ayudará algo. También el hecho de nadar teniendo relativamente cerca las dos orillas te permite ir centrado y nadar sin hacer eses ni cosas raras, qué diferencia con esas nataciones en el mar o en pantanos donde vas dando tumbos de un lado a otro, a veces casi sin atisbar ni la boya en la lejanía. Además al ir viendo pasar los árboles de la orilla te da "sensación de velocidad", con lo que la natación también se hace más entretenida que en aguas "abiertas".

Se sale del río por la parte contraria a los boxes, con alguna dificultad para salir por una plataforma un poco de "andar por casa" que han preparado con unas tableros y una moqueta,  y luego se cruza el río por un puente provisional que han colocado los militares, éste sí "muy apañado".


Mi tiempo, según la clasificación alrededor de 1 hora 15 minutos, que considero bastante bueno, mi mejor natación de todos los IM que he hecho, y muy lejos de los tiempos de algunas en lago o mar. De puesto el 79 de 91 según la clasificación, pero me parece que hay algunos errores, de todos modos, pensaba que había hecho mejor puesto, entre otras cosas porque al salir del agua un espectador dijo un número bastante más bajo que entendí como el puesto en el que salía (incluso a mí me pareció demasiado bajo para mis cualidades natatorias, jajaja), pero sí pensaba que había algún participante más por detrás.

Transición en una carpa y salimos a por la bici. Habían anunciado que en las transiciones habría voluntarios con protector solar. Normalmente no me doy nunca, porque otras veces cuando he hecho pruebas largas ya he ido "cogiendo color" en pruebas más cortas o en entrenamientos, pero en esta ocasión aún no estaba moreno-quemado y  sí estaba decidido a que me embadurnaran antes de la bici. Sin embargo los tales voluntarios o no estaban o yo no los vi (ni yo ni nadie según se ha ido leyendo por ahí).

Nada más montar en la bici se entra en un túnel bastante largo (algo más de 100 metros según veo ahora) sin iluminar, entre las gafas de sol que me acabo de poner y el túnel no se ve absolutamente nada, "virgencita, virgencita, que me quede como estoy", uf, vas confiando en que no haya un bache traicionero, se pone a prueba tu fe. Casi llegando al final veo que viene alguien hacia adentro con una linterna o frontal, quizás viniera a instalar un foco que sí que había cuando al acabar la bici volvimos a pasar por el túnel otra vez, pero vamos que el tal foco, puesto en el suelo y hacia la pared (encima no lo iban a poner hacia adentro no fuera a deslumbrar a alguien) iluminar, lo que se dice iluminar iluminaba más bien poco, tirando a nada.

Una vez pasado el túnel hay una zona con curvas que hay que tomar con algo de precaución por el suelo mojado y a partir de ahí a rodar, en dirección a una autopista de peaje, la R4, que han cerrado exclusivamente para nuestro uso. Ese tramo de enlace son algo más de 4 km que se hacen al inicio y al final, y el resto de la prueba se desarrolla en la autopista en 3 vueltas de unos 55 km (en principio se había anunciado que serían 4 más cortas). En total salieron unos 175 km en bici.


Ya no llueve, pero sigue nublado y la temperatura de momento es algo fresca, lo que yo particularmente agradezco, cuanto más tarde en hacer calor mejor. Al poco de entrar en la autopista hay una larga cuesta de casi 4 km. que tendremos que subir y bajar en cada una de las vueltas y luego el terreno hasta el punto de giro tampoco es del todo llano, continuos toboganes, eso sí menos pronunciados que ese cuestoncio inicial. A eso se añade un viento molesto, no excesivamente fuerte al principio, pero que cada vez ha ido a más, que aunque en general a la ida era de costado más bien favorable y a la vuelta contrario, sin embargo en un terreno tan abierto y despejado en cada ligero cambio de dirección de la carretera parecía que cambiaba y acababa molestando tanto para ir como para volver. Tenía entendido que con la bici pasábamos cerca del famoso cementerio de neumáticos incendiado unos días antes de la prueba, pero no sabía que tan cerca, apenas a 200 metros. Aún continuaban los últimos restos del incendio y el humo en la parte más alejada de nosotros, en todo caso ya muy poco humo, que ni siquiera se dejaba notar en la carretera, sí algo el olor, pero si la carrera hubiera sido unos días antes no creo que se hubiera podido celebrar.

En fin, con la bici voy bastante bien, no tan rápido como en principio podía esperar, pero creo que sí voy cumpliendo razonablemente bien. Somos pocos participantes y cuesta alcanzar a los que van por delante, pero sí adelanto a algunos y también me pasan, pero menos. Más adelante sí estará la cosa más animada al entrar en el circuito los participantes de la media distancia, que salían creo que hora y media más tarde.

Hay dos avituallamientos, uno en cada punto de giro del circuito, de momento no me hace falta mucho, si no hace calor no necesito beber mucho hasta bien avanzada la prueba, pero los avituallamientos sí me parecen flojos, un tanto escasos de personal y de instalaciones, aunque yo al menos para recoger bebida (creo que había agua, isotónica y sales) no tuve problemas, pero cuando en los últimos pasos pedí plátano me dijeron que no tenían, que no le habían llevado nada de fruta, sí debía haber barritas y geles. Barritas y gominolas llevo yo, y es lo que comí (muy poco, demasiado poco), unas gominolas y apenas media barrita mía, me habría apetecido más comer al menos dos o tres trozos de plátano en las últimas vueltas.

Sin embargo casi hasta el final iba perfectamente, como decía en el título, como un rey, a gusto y contento, sin mucho calor (de momento) sin dolores en las plantas de los pies e incluso pensando en que como éramos tan pocos podía llegar a pisar pódium en mi categoría de los más viejunos, jeje, no habían puesto la lista de participantes por categorías, pero no podía haber muchos.

Al final ya la bici se empieza a hacer larga, desaparecen ya los del medio IM y volvemos a marchar más solitarios, empieza a notarse el calor y me aparecen los dolores en los pies, sin embargo mucho más tarde y mucho menos fuertes que en otras ocasiones. La forma de mitigarlos, al menos temporalmente es echar algo de agua y sobre todo aprovechar alguna bajadita para sacar por unos momentos los pies de las calas. Con todo, sigo contento, pienso que esto no tiene un excesivo mérito, sólo hay que darle a los pedales machaconamente, con cabezonería, como un martillo pilón sin pensar en más. Quizás luego ese fuera uno de los fallos, actuar con cabezonería en lugar de con cabeza.

Final de la bici sin mayores problemas, como decía unos 175 km en 6 horas 24 minutos, incluyendo un par de paraditas "técnicas" y otra en un avituallamiento, a algo más de 27 km/h, algo más sin contar el tiempo de esas paradas. Puesto 59 de 88.

Transición y a correr, se atraviesa el puente militar y a correr por caminos de tierra con bastantes baches y en algunas zonas también con piedras. Son zonas ribereñas y de campos de cultivo y prados en la vega del Tajo, los denominados "sotos históricos" (curiosamente alguna de las críticas que he leído contra la organización es que se corría por lugares apartados y solitarios y no por los "sitios históricos como decía la organización", lo cierto es que parece que quien ha formulado esas críticas no debió leer muy bien la información de la prueba, porque en esto sí que se cumplió lo informado, que hablaba de los "sotos" históricos, no de los "sitios"). Viendo una imagen del trazado de los caminos y del imponente porte de algunos de los árboles que hay junto a los caminos, efectivamente, debían ser terrenos de paseo y esparcimiento vinculados a la época y población palaciegas.



Se dan cuatro vueltas, la mayor parte por esa zona y en cada una de ellas pasamos otra vez hacia esta parte del río para hacer un par de idas y vueltas por la zona próxima al palacio donde está instalada la infraestructura de la prueba hasta llegar casi al jardín delantero del palacio, sin embargo, ni un poquito nos acercan  no ya a las zonas urbanas de Aranjuez, sino ni tan siquiera a los jardines o las grandes explanadas que rodean el palacio, donde supongo que con un poco de organización y de buena voluntad tampoco habríamos supuesto excesiva "molestia" para los turistas y sin embargo habría hecho la carrera mucho más amena, interesante y animada. Eso sí, la animación en esta zona próxima a meta espectacular, porque se concentran  familiares y participantes de las otras distancias que se celebran, como decía antes hubo por la mañana distancia IM y 1/2 IM y por la tarde distancia sptint y olímpica.

Último paso por la zona de espectadores.


Por cierto, dentro de las muchas críticas que he leído hacia la organización en ninguna se habla de la distancia del circuito, a mi ya allí me parecía más largo de los 10´5 km por vuelta que decían, no llevaba GPS, pero ahora midiendo con Google Earth (con toda la imprecisión que pueda tener) me salen más de 44 km.

Explicado el circuito vamos con mi carrera, que sin embargo tiene una descripción bastante más corta: desastre total.

De momento empiezo más o menos bien, con calma y confiado, llevo idea de hacer al menos la primera vuelta entera corriendo.

Inicio, tan contento. Ay, iluso.


Pero veo que no puede ser, no llevaba ni la mitad de la primera vuelta y ya tengo que parar a caminar. El calor aprieta, lo mires como lo mires, no dejas de empezar a correr en torno a las 3 de la tarde, jajaja sería impensable ponerse a correr a esas horas en otras circunstancias, y aquí ya llevas lo tuyo encima. Por muy fresca que haya amanecido la mañana a estas horas ya calienta. En el circuito hay bastantes zonas de sombra, con algunos plátanos enormes, pero otras en las que el sol cae de plano, matador. Llevo gorra, pero no gafas de sol y por momentos voy incómodo simplemente de mirar al suelo de la luz que refleja. Eso sí, genial el puente de los militares, en el que habían instalado también unas duchas,

El puente con las duchas


Hay bastantes avituallamientos, pero si en la bici eran un poco flojos, aquí son totalmente deficientes. No sólo por la bebida caliente. Hay agua en abundancia (botellines pequeños), isotónico y en alguno coca cola. Pero por ejemplo en algunos, para el isotónico dan la botella llena, así se veían por el camino botellas casi enteras. Otro tanto la coca cola, sólo la pude coger en un avituallamiento en la que milagrosamente (no sé cómo se organizarían los chavales) la tenían un poquito fresca, pero daban el bote completo (me lo bebí gustosamente caminando las dos veces que cogí). Pero lo peor es que no había nada "normal" de comer, Había barritas y geles (no sé si en todos), en uno me tomé no más de medio gel y en otra ocasión una barrita incomestible para mí que apenas mordisqueé un par de veces, en otro cogí un trozo de plátano medio duro. No sé, algo más de fruta, gominolas, frutos secos, galletas o algo por el estilo.

De todos modos, yo la estocada ya la llevaba, ya no creo que hubiera resucitado. Además si no recuerdo mal ya en la segunda vuelta me dieron algunos problemas de estómago, suele pasar cuando no sienta bien lo que comes, pues aquí mira que había comido poco (casi nada) tanto en la bici como en la carrera, o quizás por eso. Se me arregló algo cuando me tomé la primera coca cola (como decía, algo fresca), pero en la siguiente vuelta, en que ya confiado, volví a beber isotónico me volvieron los problemas. Sin ser excesivamente graves, pero sí una molestia que se hubiera aliviado bastante de haber podido soltar lastre, en estado líquido, sólido o gaseoso, por vías aéreas o "subterráneas", pero fue imposible, más allá de cuatro balas de fogueo, jajaja.

En fin, penando y caminando mucho más de lo que hubiera deseado, pero yo a lo mío, ni un atisbo de retirada se me pasó por la cabeza, casi compadeciéndome más que de mí mismo, de los pobres chavales voluntarios que estaban por allí desperdigados, pasando calor y algunos más aburridos que una mona. Muchos de ellos dando ánimos sinceros, incluso alguno ya casi al final me hablaba de usted, jeje, valorando el esfuerzo con frases como "usted sí que tiene mérito" o algo así, ya una vez le dije a una chica "no me hables de usted, que me parece que estoy más cansado", jajaja. Cuando podía trotaba un poco y sobre todo todo por la zona próxima a meta donde estaba la animación. También a lo largo del circuito hemos coincidido al principio con los del medio, luego según éstos iban acabando nos hemos quedado más solos, para de repente vernos adelantados a la velocidad del rayo por los primeros del olímpico. Sólo de verlos daban ganas de ponerte también a correr, aunque esas ganas durasen más bien poco, jajaja. Algo más tarde cuando ya llegaban los del pelotón del olímpico también eran muchos los que nos animaban no sé si con una pizca de admiración o de compasión, jeje, en todo caso ánimos agradecidos.

Cruzando el puente


Según cae la tarde, cae también el calor, pero aparece otro inconveniente. Como decía antes estamos en zona ribereña, de cultivos, prados y acequias y con la tarde aparecen los mosquitos. Madre, ¡qué pesadilla!, revoloteando alrededor de tu cara sudorosa, algunos se te quedaban pegados, usando la gorra para intentar despejarlos de delante de la cara. Cualquiera que me viera sin saber lo que hacía allí podía haber pensado perfectamente que iba dando un tranquilo paseo abanicándome.

Llega el final, enfilo la recta de meta con un trotecillo medio alegre y entro en meta entre las felicitaciones de los miembros de la organización. En algún caso inmerecidas por un error: resulta que uno de los participantes según nos dijeron por megafonía en la salida hacía su 71 IM y había solicitado ese dorsal, que naturalmente le habían asignado. Yo era el 74, y de ahí el error y esas felicitaciones por mi 74 IM, jeje.

El crono supongo que sería para el olímpico


Maratón en 6 horas y 8 minutos, mi peor maratón en un IM, no siendo ni mucho menos el más duro, y puesto 70 de 78.



Tiempo total 14:01:32, puesto 60 de 78 en la general, ah, y al final después de las aspiraciones en la bici y del desastre de la carrera 4º de mi categoría de viejunos. Hay que aclarar que acabamos 5, jajajaja. El tercero se me quedó a algo más de media hora (por cierto según veo en la clasificación hizo el mejor tiempo de todos los participantes en la natación).

En cuanto a la organización sólo reguleras, no tanto porque no hubiera ciertas cosas, sino porque en la información previa sí decían que las habría. Para el precio que pagamos tampoco se puede exigir muchas florituras, pero sí se debe cumplir con lo que anuncias. Pero sobre todo se veía un tanto de descoordinación, claramente la prueba, mejor dicho las pruebas, con las 4 distancias, les habían superado. He leído estos días muchas críticas, creo que algunas excesivas, pero parece que en cuanto a las pruebas de la tarde (sprint y olímpico) sí que fueron bastante caóticas, los del medio IM parece que quedaron más o menos contentos y los del IM creo que estamos en un término medio, de todos modos, como éramos tan pocos no he visto apenas opiniones de los del IM.


lunes, 23 de mayo de 2016

Maratón de Vitoria. Una cura de humildad.

Comienzo por la previa.

El sábado hay que recoger los dorsales. El lugar es un enorme centro comercial. Entro pensando en algo rápido, un lugar fácil de localizar cerca de la entrada, y me dirijo donde hay unos hinchables para los niños de la principal empresa patrocinadora de la carrera. Pero no, por allí no hay nada que haga ver que se entregan los dorsales. Al no ver ni una indicación pregunto a un corredor al que ya veo con la bolsa en la mano y me dice que es en el piso más alto, efectivamente, desde allí abajo se ve una pancarta en lo alto de una barandilla. 

Os podéis imaginar el ambiente un sábado por la tarde (más o menos las 7) lleno de gente, de calor y de ruido. Ya me empiezo a mosquear, pero todo va a más cuando veo que para subir hasta allí arriba y luego para bajar no hay un "camino directo", las escaleras hasta el primer piso y luego hasta el segundo no están juntas, continuando de piso en piso, sino que hay que andar dando un pequeño paseíllo por allí (supongo que será cosa de los diseños de estos engendros, para obligar a la gente a recorrer una mayor parte de superficie y pasar por delante de más tiendas), tampoco es que sea un grandísimo inconveniente, pero siento que me están tomando el pelo y me mosqueo (claro que también es posible que en mi paletez no me sepa manejar adecuadamente en estos sitios), yo no he venido a dar paseos sino a recoger mi dorsal lo antes posible y largarme cuanto antes.

Eso sí, luego la recogida del dorsal perfectamente correcta, la atención y los buenos deseos. Por cierto, no recuerdo si al hacer la inscripción había que indicar la talla de la camiseta, supongo que no, porque parte de las atención consiste en la posibilidad de probarte una  camiseta antes de pedir tu talla.

El domingo, la carrera.

La salida y la meta de la carrera no están en el mismo sitio, están separadas como un kilómetro y mi pensión está entre ambas, casi a mitad de camino, más cerca de la salida, por lo que decido salir ya "de corto" sin pasar por el guardarropa ni nada. 

Temo que con tantos kilómetros por delante se resientan mis gemelos, así que aprovecho el sobre de crema calentadora que nos han dado de propaganda en la bolsa. No sé si servirá para algo, pero ya que lo tengo.... Me unto bien gemelos y aquiles y a la salida a esperar a Roni, reciente debutante maratoniano, y que parece que ha cogido carrerilla, no se pierde ni una, jajaja.


Unas fotos y cada uno nos ponemos donde consideramos conveniente a nuestro ritmo. Hay unos cajones de salida "sui generis", porque son sólamente unas banderolas informativas que indican el ritmo por kilómetro.

Se las prometía muy felices.
Se corre la maratón, pero tal y como está ahora de moda en casi todas partes, y con justificación en estas maratones relativamente pequeñas (no lo tiene en las que ya tienen gran número de participantes), supongo que para rentabilizar inversión, infraestructura y seguramente contentar a los representantes políticos, se hace simultáneamente una carrera popular de unos 10´5 km. y media maratón (ah, y una de patinadores), el caso es que se vea mucho bulto. Y salimos todos juntos, mezclados los de las tres carreras, por lo que esas banderolas que indican el ritmo valen para todos.

Mientras estamos esperando a que den la salida comienza a llover. Lluvia fina y la temperatura no es mala, así que para mi no es problema. También mientras espero la salida, de repente, empiezo a notar los efectos de la dichosa crema calentadora, me empiezan a picar las piernas. Poco después ya no noto el picor, pero sí que me volvió ese ardor como a mitad de carrera, cuando más llovía, y tal como venía desaparecía, pero lo más curioso de todo es que ya después de duchado y cuando volvía en el coche durante un buen rato me volvieron a arder las piernas. 


En fin, sigo con la carrera, mejor dicho, empiezo. Salida y un poco de barullo con tanta gente, pero pronto se aclaran posiciones. Salgo demasiado rápido, pero es un ritmo que puedo mantener relativamente cómodo, en torno a 4:30, 4:35 (de momento), sin embargo poco a poco los kilómetros van saliendo más lentos y me van pasando corredores. Llueve de manera intermitente y tras unos kilómetros por grandes avenidas por las afueras de la ciudad volvemos a acercarnos al centro para que lleguen a meta los corredores de la popular. Km 10 en 46:36. Poco después se desvían hacia meta los de la popular, pensaba que nos quedaríamos ya muy "solitos", pero al menos por donde yo me muevo no son muchos los corredores que finalizan. Volvemos a las amplias avenidas  y si no recuerdo mal por el km 15 más o menos se desvían los de la media, ahora sí que se nota que ya quedamos muchos menos, a la vez que el recorrido nos lleva por barrios de nueva construcción semi desérticos con continuas subidas y bajadas, aunque no sean muy pronunciadas, y empieza a llover, ahora sí, bastante fuerte y también el viento se deja notar. 

Arreciando la lluvia a mitad de carrera (km 17)
Mi ritmo sigue bajando, sin ser preocupante de momento, pero además es que no me veo nada cómodo en unos ritmos que debían ser asequibles. Km. 20 en 1:34:45.

Tras un nuevo conato de acercamiento al centro de la ciudad nos vuelven a sacar otra vez por amplísimas avenidas a las afueras, casi hasta el final. Parece ser que Vitoria, según las encuestas que se repiten año tras año, es una ciudad cómoda y amable para vivir con tantas zonas residenciales amplias y salpicadas de zonas verdes, pero para correr una maratón es un poco desangelado, es el peaje de hacer la carrera a una sola vuelta en una ciudad pequeña. 

Entre los kilómetros 20 y 30 empieza el verdadero declive, no voy nada a gusto, me está costando mucho mantener el ritmo y si bien desde hace tiempo me están pasando algunos corredores, ahora ya pierdo posiciones casi a cada paso. Debía haber sido más conservador desde el principio, salir más controlado y correr con más cabeza, pero no, tengo que ir como si estuviera en mis mejores épocas maratonianas, fijando unos objetivos demasiado ambiciosos. Al paso que va la burra, veo que va a ser imposible bajar de 3:30, pero con el colchoncito que llevo sí confío en andar por ahí cerca. 

Hace rato que ya ha dejado de llover y la temperatura sin llegar a ser calurosa, sí va haciendo mella, además no sé si será cosa mía, pero noto cierta sensación de "bochorno" con tanta humedad, por lo que casi agradezco los tramos en que el aire da de cara. Al final sí que llegaría a "picar" el sol.

Km. 30 en 2:28:17 y los últimos kilómetros ya los estoy haciendo a casi 5:30. El globo se va deshinchando y el colchoncito está empezando a dejar de serlo a pasos agigantados, no obstante, vana ilusión, voy rehaciendo torpemente mis cálculos y reajustando objetivos. Por cierto hay globos para marcar ritmos con tiempos de 15 en 15 minutos. He ido desde el principio en medio de los de 3 h15 y 3 h 30 sin llegar a ver ni a uno ni a otro por delante ni por detrás salvo en las avenidas en que nos cruzábamos, En una de esas veo que el de las 3 h 30 ya viene muy cerca. Decía antes  que desde hace ya mucho rato me pasan corredores por docenas, por el km. 32 me pasó el grupo de las 3 h 30 casi por encima, no pude ni aguantar a los que se iban descolgando del mismo. Voy penando de mala manera, es una historia ya sabida, cuando vas mal, no hay nada que te pueda hacer venir un poco arriba, recuerdo otras ocasiones en que en estos mismos kilómetros he ido también sufriendo y penando como un perro, pero con alegría, con fuerza, dándolo todo, ahora no, ahora es simplemente un dejarse llevar con un único objetivo acabar, sin más ambiciones.

Ni siquiera el hecho de llegar al km. 40 para intentar darlo todo ya en el final me "revitaliza". Hace rato que los kilómetros parece que deben tener más de mil metros y además el km 40-41 hay una cuesta que me parece un "kilómetro vertical", jajaja, cuando no deja de ser una subida tendida que no habría supuesto más problemas en otro momento. Los cálculos que intentaba antes se han ido al garete haciendo los kilómetros en 6 minutos o 6 minutos y medio. Km. 40, 3:28:11.

Buaaaaaaa, se derrumbóooo como un saaaaco de patatas. Último esfuerzo en la recta de meta
Ya llegando a meta sí que hay un ambientazo que hace que esas penurias parezcan menos, y por fin entro en meta en 3:42:19, con la sensación de que la experiencia, en mi caso, en vez de hacerme mejor corredor me está haciendo peor, por no querer entender que con el rollo del tri y de la montaña no puedo estar en mis mejores tiempos de maratoniano de hace unos años, en cierto modo es como si le hubiera perdido el respeto, craso error, porque no es la primera vez que me pasa, prácticamente esta maratón ha sido un calco de la de Oporto del año pasado, con la diferencia de que en ésta he ido con peores sensaciones casi desde el principio. 


Pero bueno, una más a la colección, que además Vitoria no "la tenía", porque aunque sí he corrido dos veces el tri la maratón sola no la había hecho.

Eso sí, con lo fundido que llegué, sin embargo los días posteriores no me he sentido especialmente fatigado, el miércoles siguiente salí con la bici sin problemas, el jueves una sesión mediana de natación y también una pequeña sesión de carrera (al correr sí que notaba aún las piernas tocadas) y el fin de semana ya entrenando otra vez fuerte como si nada (viernes natación larga, sábado bici larga y domingo carrera de montaña de Ladrillar).

sábado, 14 de noviembre de 2015

Breve relación de los hechos acontecidos en la travesía de la mar oceana y la conquista de las tierras guadianensis o, el Iberman 2015.

El sábado, tercero día del mes de octubre del año del Señor de dos mil y quince es el señalado desde hace muchas semanas para una nueva y dura batalla.

Habrá que afrontar en primer lugar una larga travesía por la mar oceana desde las playas portuguesas del Algarve, enfrentando las procelosas aguas, ignotos peligros y monstruos marinos, para adentrarse después en penosa expedición, remontando la margen diestra del río Guadiana en duras tierras lusitanas a lomos de ligeros ingenios mecánicos de modernos materiales cual si de briosos, pero a la vez recios corceles se tratara, cruzar el río fronterizo con los reinos de las Españas y descender de nuevo por la margen siniestra del Guadiana buscando la cercanía del mar en Ayamonte, para emprender, ya a pie, la verdadera conquista de las tierras de Ayamonte en primer lugar y tras cruzar de nuevo el río que hace la raya con la Lusitania por una magnífica puente, conquistar después, no sin graves penalidades, la Vila Real de Santo Antonio y las playas de Monte Gordo.


Aún de noche finalizan los preparativos en boxes, con la compañía de Abel Atalanta, que también estaba apuntado, pero que, entre lesiones, desgana y falta de decisión (ya casi crónica) ha preferido no participar ni siquiera en la natación, sin embargo sí que se pega el madrugón para acompañarme y ver el ambientillo.


La mar oceana.

El día es perfecto, temperatura agradable un pelín fresca, como corresponde a estas horas de la amanecida, y sin viento. Así al acercarnos al agua se disipa uno de los temores que pueden presentarse al afrontar la natación en el mar, la "temible" mar oceana no es tal y está plana como un plato. Eso sí, lo que nunca quita uno es la sensación de lejanía de las boyas, y más ahora que voy viendo cada vez menos y no soy capaz de atisbar las más lejanas. Algo de calentamiento por probar el agua, perfecta. Fotos, línea de salida y al agua.


He nadado razonablemente bien, cómodo, sin agobios, casi sin "roces" ni siquiera en los primeros momentos. Sin embargo se desperdiga mucho la gente, ya no sé si soy yo o son los demás, o si había corrientes, pero nadamos muy separados. Primer largo hacia el interior, segundo paralelo a la playa y el tercero ya de vuelta haciendo una ligera diagonal hacia el punto de salida para comenzar la segunda vuelta. Y si no tuvimos que enfrentarnos a ningún temporal, sin embargo sí hubo que hacerlo con temibles monstruos marinos. En los tramos más alejados de la playa y más profundos ya se había intuido algo, pero pese a la claridad del agua no había sido capaz de distinguir a los monstruos, pero en el tercer largo, de vuelta hacia la playa, se van viendo cada vez más. Medusas. Medusas grandes, muy grandes, con una enorme "cabeza" deslizándose parsimoniosamente, en un primer momento a profundidad que marca una distancia de "seguridad" tranquilizadora, pero cada vez más cerca de la superficie, lo que te lleva a darle ciertas vueltas a la cabeza y empezar a pensar en grandes picores. Imagino que no serán peligrosas, tiendo a pensar que los bichos venenosos lo son más cuanto más pequeños, pero la intranquilidad sigue, aunque su picadura sea leve. Por otra parte creo que si realmente fueran un problema la organización lo habría advertido por todos los medios (ignoro si se dijo algo al respecto en la charla del viernes). En cualquier caso, sean inofensivas o no, es preferible no comprobarlo en persona, por lo que sobre todo en la segunda vuelta me tocó hacer algún gesto raro con los pies para evitarlo (o al menos a mi me parecía que estaban muy cerca) con riesgo de algún tirón muscular ya a esas alturas de la natación, además de que casi me choco con una de frente.

En fin aparte de eso no sé si es que cada vez nado más lento o si cada vez los ironmanes estos tienen la natación más larga. 1:40:41, que es casi lo mismo que hice en el Iberman de hace dos años, pero que sin embargo son 11 minutos más que el Northwest este año. Lo cierto es que en mi Garmin (el 310), que si bien no sirve para medir las distancias en natación con precisión, me da 4.350 metros, que aparte de como digo su propia imprecisión y las eses que yo haya dado me sigue pareciendo mucha diferencia con los 3.800 metros oficiales. Lo que sí me deja más satisfecho es que he nadado casi al mismo ritmo las dos vueltas, la primera en 49:41 y las segunda en 51 minutos (más satisfecho o más insatisfecho, según se mire, porque también se puede considerar que he nadado mal en las dos vueltas, jeje). Pero bueno, salí razonablemente contento del agua.

La federación portuguesa que es quien hacía el cronometraje de la prueba debe haber cambiado el sistema o el programa informático o algo, porque antes además del  tiempo parcial de cada sector daban el puesto (incluso de las transiciones) y ahora sólo dan el tiempo, y no me voy a entretener en contar cuántos quedaron por detrás (que en todo caso serían bastante pocos, jeje).

La transición con calma, charlando con Abel al otro lado de la valla.

La expedición al interior.

En el año 2013 el recorrido ciclista era básicamente el mismo, pero en sentido inverso, en aquella ocasión lo hice medianamente bien, pero fue un poco encerrona, aunque nos habían advertido de la dureza no esperaba tanto. Así que este año ya no me pillaba de sorpresa, iba concienciado de que es un recorrido muy rompepiernas, con algunas rampas con bastante desnivel sobre todo en el lado portugués. 

Se anunciaba, si no recuerdo mal, unos 168 km con unos 1.900 m de desnivel positivo.Lo de salir tan retrasado del agua tiene una ventaja, que luego voy adelantando "bastante" gente y además me entretengo en ir contándolos, jajaja, al final no sé cuántos fueron porque perdí la cuenta cuando iba por 28 ó 30, se me fue la especie y luego ya no supe si iba por 30 ó 40, además de que luego se complicaba la cosa con el paso por los avituallamientos. El caso es que casi hasta el final fui adelantando participantes, al principio más, luego ya con cuentagotas. 

Ruedo rápido cuando se puede y supero las cuestas, algunas con bastante desnivel y otras bastante largas, casi puertos, con solvencia. Todo este tramo portugués que la ocasión anterior me había parecido una auténtica locura ahora lo estoy llevando bastante bien y voy disfrutando. En ocasiones se nota algo de viento en contra, pero es llevadero.Sólo tengo un pequeño susto que pudo haber sido bastante más grave. En general las carreteras son bastante buenas, y en una de esas, con buen firme en una bajada rápida, a más de 50 km/h pillo con la rueda delantera una piedra pequeña en medio de la carretera que me hizo pegar un "bote", menos mal que era una zona con curvas e iba agarrado al manillar, si voy sujeto al acople me voy al suelo.

Mértola, más o menos mitad de recorrido, donde la ocasión anterior estaba situado un avituallamiento caótico en el que se le acabó el agua y estaba la gente rellenando bidones en una fuente. En esta ocasión aquellas deficiencias están subsanadas, lo primero el propio emplazamiento, mucho más amplio y cómodo y lo segundo el avituallamiento como tal, mucho más completo y surtido. Sin embargo, como en el resto de avituallamientos, sólo dan un bidón por persona (ya nos lo habían advertido previamente) de isotónica si quieres agua hay que parar a rellenar tus propios bidones (aunque en algunos casos también había bidones de agua, pero entonces no daban de iso y tendrías que rellenar los tuyos). No me gusta andar parando, pero bueno, aparte de que al final hasta viene bien, tampoco es tan gran molestia.

Al salir de Mértola viene un gran cuestoncio. Concienciado como iba con el asunto, no lo dudo ni un momento, meto el platillo y p´arriba. De todos modos fue la única vez que lo puse, pensaba que habría tenido que recurrir a él en alguna ocasión anterior. Y de ahí hasta la frontera con España un tramo en principio favorable, pero que se me hizo muy pesado, no lo recordaba tan largo de la vez anterior y estaba deseando llegar a la fortísima bajada que nos lleva al río Chanza que aquí es el que hace frontera entre España y Portugal justo antes de desembocar en el Guadiana, es el Km 105. El recorrido en tierras españolas es más "amable" que el portugués. Tras una buena primera subida para salir del encajonamiento del valle luego todo será bastante más tendido, de momento casi todo cuesta arriba, que subo bastante bien, si no recuerdo mal ayudado con algo de viento. En Villanueva de los Castillejos (km.130) prácticamente se alcanza el punto más alto de la prueba, por lo tanto, en teoría a partir de ahora, aunque con algunos toboganes habrá que bajar hasta el nivel del mar. Voy pensando en aprovechar esa circunstancia para ir descansando algo las piernas. Sin embargo no siempre las cosas salen como uno quiere, un viento contrario cada vez mas fuerte, que se deja notar en los molinos que vamos viendo en la lejanía, desbarata esos planes. Habrá que seguir peleando hasta el final.

Y ¡qué final!. Ya en las calles de Ayamonte, circulando cuesta abajo a buena velocidad, para entrar a boxes hay que dejar la avenida que traemos y girar a la derecha donde te encuentras una rampa de no más de 100 metros que seguro que, por dura y por inesperada, a más de uno le hizo bajarse de la bici antes de tiempo, jajaja.

Me salen 167´5 km en 6 h 34´ (5 minutos más en la clasificación oficial, contando las paradas) a 25´5 km/h y 1.700 metros de desnivel.

Otra vez hago la transición con calma y sin mayores complicaciones.

La conquista pie a tierra.



Empieza la verdadera batalla, la hora de la verdad. Se trata de volver a  Monte Gordo, un tramo de unos 17 km y luego tres vueltas de unos 8 km de ida y vuelta entre Monte Gordo y Vila Real de Santo Antonio. Salgo muy bien, cómodo, apenas paro en los avituallamientos y voy adelantando corredores. Digno de mención el paso sobre el puente internacional, un puente "colgante" en el que le viento hace sonar espectacularmente los cables que lo sujetan.

Contra pronóstico sigo "corriendo ligero", bastantes kilómetros en torno a 5:30, y llego al km.17 en Monte Gordo con una media de 5:40, sin haber parado a caminar salvo unos pocos metros al paso por los avituallamientos. Inaudito para mí. Creo que en ningún de mis anteriores IM he corrido tantos kilómetros seguidos, sin hacer algún tramo ya caminando, y además a un buen ritmo. Decido alargar este disfrute hasta donde pueda, me gustaría llegar así al menos hasta la mitad de la carrera, soy plenamente consciente de que será imposible seguir así mucho más y tras el avituallamiento más o menos en el km 19´5 ya hago el primer tramo caminando. A partir de ese momento ya se alternan los ratos de correr con los de andar y se me empieza a hacer pesado el recorrido sobre todo por la larguísima recta, aunque se hace más ameno por el continuo ir y venir de corredores y acompañantes mientras se va haciendo de noche. . Aunque ahora pienso que quizás no di todo lo que podía, que, efectivamente ya iba fundido, pero que no llegué a exprimir todo lo que podía, acomodándome a ese trotandar, claro que ahora es fácil pensarlo, jajaja, lo jodido era hacerlo allí. Pero bueno, sí que se me fue el tiempo bastante para como había hecho la primera parte de la carrera y lo que podía haber sido un tiempo bastante bueno se quedó en algo discreto.

En la última vuelta me sale al encuentro Abel que ya me acompaña más o menos los últimos 4 kilómetros. Está lesionado y no puede correr, vamos caminando y charlando la mayor parte del tiempo, pero alguna vez que me pongo a "correr", él, andando, va al mismo ritmo que yo corriendo, jeje. Al final, me animo a apretar un poco para hacer, como intento siempre, los últimos metros "dignamente".

Según el señor GPS, 42´05 km en 5:17:33.

En definitiva 13:46:07, y puesto 203 de 263 que acabaron. En mi categoría de viejuno el 11 de 15, aunque en mis delirios mientras todo iba bien llegué a pensar en estar más arriba, viendo ahora la clasificación, aunque todo hubiera ido muy bien pocos puestos habría avanzado, jejeje. Pero ahí sigo, 8 IM como 8 soles y con intención de seguir en la brecha.

Aquí los datos del GPS   https://connect.garmin.com/modern/activity/919219125